Propiedades para la salud del uso del carbón vegetal

El carbón vegetal es una sustancia natural útil para absorber gas a nivel gástrico e intestinal, y se utiliza en caso de aerofagia y meteorismo.

También llamado carbón activado o carbón activo, es una sustancia natural obtenida de la combustión de la madera, o de sus residuos, a altas temperaturas y en ausencia de fuego (calcinación), en una atmósfera pobre en oxígeno (carbonificación).

Posteriormente, el carbón se quema por segunda vez en presencia de vapor de agua, aire o gas para aumentar su poder de absorción (activación).

Donde se encuentra

El carbón vegetal es el resultado de la carbonización de la madera de álamo, sauce, abedul y pino. En la naturaleza este proceso se produce a lo largo de milenios, cuando los tejidos de las plantas se someten a altas presiones que provocan un aumento de la temperatura; y a la acción fermentativa de los hongos y las bacterias anaeróbicas, que provoca una eliminación progresiva de hidrógeno y oxígeno, con el consiguiente enriquecimiento del carbono.

Propiedades y uso del carbón vegetal

El carbón vegetal tiene actividad "adsorbente", es decir, es capaz de hacer que moléculas individuales se adhieran a su superficie; mientras que el término "absorbente" indica una sustancia capaz de impregnarse a sí misma (como puede ser una esponja).

Las diminutas partículas de carbono vegetal, al retener el aire que se desarrolla a nivel gástrico e intestinal, evitan la hinchazón y la tensión abdominal.

De hecho, esta sustancia natural tiene por un lado la capacidad de adsorber los gases que se forman en el estómago; por otro lado, es capaz de extinguir las quemaduras y llamas de las paredes gástricas en caso de acidez y gastritis, debido a la presencia de muchas sales minerales básicas.

Su ingesta junto con las plantas carminativas, es decir, que favorecen la expulsión de los gases intestinales, está por tanto indicada en presencia de meteorismo, aerofagia, colitis, fermentación intestinal, gracias también al leve efecto desinfectante a nivel intestinal.

Por último, el carbono vegetal obstaculiza la absorción de sustancias tóxicas y promueve la eliminación de los metales pesados que pueden acumularse en varias partes del cuerpo.

Gracias a su capacidad para retener la mayoría de los venenos, su administración es también una estrategia clásica de intervención en caso de intoxicación por hongos (seguida de la de un purgante salino).

El carbón vegetal está contraindicado en presencia de obstrucciones intestinales o apendicitis. Debido a su alta capacidad de adsorción de gases y líquidos, puede impedir la asimilación de drogas (nunca deben tomarse en el intervalo entre 30 minutos antes y 2 horas después de la ingesta de carbón), y nutrientes.

En la literatura no se informa de otras contraindicaciones o efectos secundarios.

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